María, Refugio del Amor Santo dice: «Alabado sea Jesús».
"Queridos hijos, acercaos místicamente al pesebre Conmigo mientras esperamos la llegada de Mi Hijo Infante. Junto al pesebre, el exiguo entorno desaparece de la vista en espera de lo que está por venir».
"Así es como podéis alcanzar la paz del corazón: centrándoos sólo en Jesús, en Sus necesidades y en el amor mutuo que os tenéis. Depositad todas vuestras preocupaciones y afanes en el pesebre y esperad la llegada de Mi Hijo en Navidad. Él las acogerá todas en Su Corazoncito - sin descuidar ninguna de ellas».