Queridos hijos, los amo y he venido del Cielo para mostrarles el camino de la salvación. Vuelvanse a Jesús. En Él reside su felicidad completa. No permanezcan estancados en el pecado, sino esfuércense por servir al Señor. Él los recompensará generosamente por su fidelidad. Están viviendo en un tiempo de sufrimiento, y solo a través de la oración podrán soportar el peso de las pruebas que ya están en camino. Conozco a cada uno de ustedes por su nombre, y quiero verlos felices aquí en la Tierra y más tarde conmigo en el Cielo.
Llegarán tiempos difíciles para los hombres y mujeres de fe. Busquen fortaleza en el Sacramento de la Confesión y en la Eucaristía. ¡Tengan valor! Quien permanezca fiel a la Verdad será salvo. Necesito su “sí” y su disposición. Lleven Mis súplicas a todos aquellos que no Me conocen. No permitan que sus hermanos y hermanas caminen en la oscuridad espiritual. Busquen la luz del Señor, y todo terminará bien para ustedes. Un acontecimiento asombroso tendrá lugar en su nación (Brasil). Nunca ha habido mayor dolor. Oren, oren, oren.
Este es el mensaje que les transmito hoy en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por permitirme reunirlos aquí una vez más. Los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Quédense en paz.
Fuente: ➥ ApelosUrgentes.com.br