Mis queridos e amados hijos, he orado con vosotros y levantado mis manos al cielo junto a vosotros, pidiendo gracias y bendiciones.
Hijos míos, todo el mundo y todos mis hijos deben entender que sin la luz de Dios y sin el amor que fluye del Corazón Misericordioso de Jesús no hay salvación, no hay paz, no hay justicia.
Mis hijos, acoge mi mensaje de amor en vuestros corazones y ora conmigo e implora la misericordia de Dios para que descienda sobre la humanidad, amenazada por las tinieblas y el odio.
Mi Corazón ve y siente los sufrimientos de tantos, de demasiados de mis hijos; mientras algunos disfrutan de prosperidad, otros sufren enormemente, y mi corazón sufre con ellos y por ellos.
Hijos míos, os invito sinceramente a aceptar el mensaje que he dado aquí y transformar vuestras vidas en oración y caridad; llevad la alegría de la fe al mundo!
Hoy bendigo de manera especial este manantial de agua, y bendigo a todos aquellos que recojan e utilicen esta agua con fe; sea portadora de gracias y bendiciones. Bendigo todo y a todos en el nombre de Dios Padre, de Dios Hijo, de Dios Espíritu del Amor. Amén.
Hijos míos, os tengo cerca de mi corazón e invito a llevar mi bendición a quienes encontréis. Ciao, mis hijos.
Fuente: ➥ MammaDellAmore.it