¿Por qué os sorprendéis y os preguntáis llenos de celos y envidia: “¿Por qué algunos son los elegidos?”?
A vosotros que juzgáis y exigís respuestas, os digo: seríais exaltados no por amor a Dios, sino por amor a vosotros mismos, poniéndoos en el lugar del Irreemplazable.
Los besados por Dios son aquellos que viven la vida casta, mortificada y amante de un servidor de Dios. Aquellos que se pierden en la luz, que es Dios, con corazones llenos de fe y el espíritu de caridad, buscando de Mí la Verdad y el conocimiento. No violentos, no dominantes, reciben lo que doy con simplicidad, amor e honestidad.
Y no penséis que, aunque es cierto que Dios puede aceptar vuestro deseo de sentirlo como Padre, también es cierto que nadie —digo nadie, ni siquiera un santo— puede imponerse a Dios y decirle: “Ven. Te lo ordeno”. Vengo cuando, donde y cómo quiero, en la hora y el lugar que elijo.
Os hablo tanto como deseo. Y entre la simplicidad que es Mi señal y la sencilla humildad que es la señal de Mis servidores. Escuchad, mis criaturas, y oiréis: por este lado está Dios y Su verdadera verdad. Por el otro lado está Satanás y su error. Porque aquí mi mano se extiende en bendición sobre las flores humildes que reciben Mi luz, bendiciéndome y juzgándose indignas de ella. Allá, mi mano se extiende para maldecir, porque son flores venenosas. Recordad que, así como el sabio vivirá por su sabiduría, el necio morirá por su necedad.
Vuestro Jesús.
Comentario sobre el mensaje:
La lógica de Jesús no es la del hombre. Él favorece a los humildes, aquellos que lo adoran con las tres virtudes de la religión: fe, esperanza y caridad.
Ser siervos de Dios requiere, por nuestra parte, simplicidad, honestidad, castidad y mortificación. Jesús, además, nos recuerda que Él es Señor del tiempo y el espacio; por esta razón, habla cuando y donde quiere, confundiendo las mentes de todos aquellos que desean confinarlo dentro de marcos predeterminados.
Jesús no está sujeto a ninguna ley; está por encima de todas las cosas y de todas las personas.
Debemos decidir de qué lado estar: entre los humildes, flores fragantes o entre las venenosas.
Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org